El catálogo es la base de la facturación: define una sola vez cada concepto y reutilízalo en las facturas.
Servicios
Un servicio representa una prestación —una consulta, una sesión, un estudio— con un nombre, un código interno, un precio base y, opcionalmente, una duración estimada y las áreas de práctica a las que aplica.
Productos
Un producto representa un bien —un insumo o material— con un nombre, un SKU y un precio base. Los códigos internos y SKU son únicos dentro de tu organización, lo que evita duplicados.
El precio del catálogo es un precio base: al agregar una partida a una factura puedes ajustar la cantidad y aplicar descuentos según el caso.